Las posibilidades de las etiquetas adhesivas

etiquetas-autoadhesivas.es

Hace unos meses descubrí casi de casualidad las etiquetas autoadhesivas, realmente sabia que existían pero no había llegado nunca a usarlas, ¡son súper útiles! Las puedes usar en casi todo, para todo, para cualquier cosa, estoy encantada con el descubrimiento.
Si eres como yo y te encanta hacer conservas, de todo, de mermeladas, de pimientos, de tomates… las etiquetas te ayudaran un montón a identificar la fecha en la que has envasado las conservas. Las hay de distintos tamaños, redondas, cuadradas, de colores, hay etiquetas autoadhesivas a4, de papel reciclado, de neón con un color fluorescente muy llamativo, las hay en rollo, las hay colgantes y las hay metalizadas… estas son solo unas pocas de la etiquetas autoadhesivas que hay en el mercado.

Que escribes una carta y no quieres poner el nombre en el sobre, una etiqueta adhesiva te  lo soluciona, que quieres hacer un regalo, una etiqueta autoadhesiva o de las colgantes es ideal para poner la dedicatoria al paquete, que quieres colocar los libros de las estanterías de manera que los puedas localizar solo con mirar el lomo, unas pequeñas etiquetas harán de indicador de que libro se trata sin tener que sacarlo de la estantería, que los niños quieren jugar, hay cientos de gomets de distintos colores y formas para que aparte de jugar aprendan.

Sin duda para mí ha sido un  gran descubrimiento ya que las puedo usar en muchos lugares, en las macetas del patio, en las de las plantas para la cocina en cada una de ellas he marcado la plata que hay, la hierbabuena, el tomillo, el perejil… Hasta los envases de la nevera, los que están abiertos tienen a fecha de apertura en una etiqueta autoadhesiva, las medicinas también están ya marcadas, ya que no me gusta tener medicamentos abiertos desprecintados desde hace mucho tiempo.

Sabia de la existencia de las etiquetas, en las tiendas las utilizan mucho y sabia que eran de utilidad pero no sabía que sus alcances eran tantos, no sabía que se podían usar en tantas situaciones, cuando salimos a hacer una excursión, cada bocadillo lleva el nombre de su comensal, al igual que la bebida, así he conseguido que los niños sean más autónomos, he conseguido que no me pregunten a mí y les he dado algo que pueden hacer ellos solos, identificar su merienda sin necesidad de involucrarme a mí.