La vida y los cambios que se sufren

re-cambios

Cuando eres joven haces cosas de las que luego te arrepientes, no solo porque lo que haces sea inapropiado, si no porque puede traer consecuencias realmente malas. Esto sucede por ejemplo cuando crees que te vas comer el mundo, y es él el que acaba tragándote.

Cuando yo era joven visité unos desguaces de motos en madrid y acabé comprando una moto de segunda mano, una moto que me encantó en su momento. Corrí y lo pasé en grande con ella. Todos mis amigos tenían moto por lo que yo siempre me quedaba descolgado, así que para mi supuso una liberación, poder tener libertad de movimiento como todos los demás, entrabamos y salíamos, bueno salíamos as que entrabamos porque siempre estamos por ahí.

Nos encantaba salir los viernes por la tarde a un parque de las afueras en el que hacíamos un poco el loco, allí estábamos toda la pandilla pasando el rato, presumiendo de moto y de lo bien que la conduces, cuando menos te lo esperas un pequeño despiste te cambia la vida por completo y acabas pagando las consecuencias de algo que no tendría que haber pasado.

Pero de los errores se aprende y acabas sentando la cabeza, buscando un trabajo y formando una familia. Tus padres encantados con el cambio, ahora eres una personas responsable, lejos quedaron las noches de alcohol y diversión, ahora te dedicas a tu familia y a tu trabajo.
Nunca olvidaras las tardes con la moto y con los amigotes, nunca olvidaras la noche en la que te diste cuenta que estabas echando tu vida a perder, que el camino que llevabas no era el adecuado y te decidiste a cambiarlo.
Siempre has querido tener lo que ahora te pertenece, una familia a la que adoras, unos padres que te quieren con locura y un trabajo que te gusta. La juventud ya pasó, ahora has sentado la cabeza y eres feliz. Te arrepientes de que aquella noche tuvieras que acabar en el calabozo con tus colegas por hacer las cosas mal, pero de lo errores se aprende y tu entendiste la situación a la perfección, ese mismo día decidiste dar un giro a tu vida y lo has conseguido, ahora está muy orgulloso de todo lo que tienes que no es poco, y de las gracias a Dios por todo lo que te ha ofrecido y lo inteligente que has sido por haberlo cogido.